Una colección de 4.550 artículos reunida durante tres décadas fue reconocida oficialmente por Guinness World Records como la mayor colección de My Little Pony del mundo.

My Little Pony vuelve a ocupar un lugar dentro de los récords mundiales gracias a una colección que reúne 4.550 artículos y que ha sido oficialmente reconocida por Guinness World Records. La recopilación pertenece a Miranda Worby, residente de Lowestoft, Suffolk, Reino Unido, y representa cerca de 30 años de búsqueda de figuras, juguetes y productos vinculados con una de las franquicias infantiles más reconocibles de las últimas décadas.
La magnitud de la colección se refleja en el espacio que actualmente requiere para su conservación. Una habitación completa de la vivienda de Worby está destinada a My Little Pony, mientras que una parte adicional de los artículos permanece almacenada en otra ubicación. La recopilación incluye diferentes modelos y generaciones de los juguetes, con variaciones de colores, personajes, nombres y sets de juego que permiten observar la evolución de la franquicia a través de los años.
El coleccionismo comenzó durante la adolescencia de Worby y progresivamente dejó de limitarse a los ejemplares que podía encontrar en su entorno. La búsqueda se extendió hacia distintos mercados y, entre las adquisiciones realizadas durante este proceso, se encuentran cajas de juguetes provenientes de Estados Unidos. El objetivo fue localizar aquellos ejemplares que no había conseguido durante su infancia y ampliar progresivamente una colección que terminó alcanzando una escala muy superior a la de una recopilación convencional.

La cifra de 4.550 artículos es especialmente significativa porque no corresponde solamente a una acumulación de figuras similares. My Little Pony ha experimentado numerosas transformaciones desde el lanzamiento de sus primeras líneas de juguetes, incorporando nuevas generaciones de personajes, diseños, colores, accesorios y formatos. Para los coleccionistas, estas diferencias convierten cada generación y cada variante en una pieza potencialmente relevante dentro de una colección especializada.
El reconocimiento de Guinness World Records llegó después de que la organización se pusiera en contacto con Worby para comprobar si su colección podía establecer un récord mundial. La dimensión de la recopilación ya era conocida entre las personas de su entorno, pero fue el proceso oficial de revisión y conteo el que permitió establecer el número de piezas y confirmar que la colección podía ser reconocida como la mayor del mundo dedicada a My Little Pony.
El resultado también pone en perspectiva la permanencia de la franquicia dentro de la cultura popular. Lo que comenzó como una línea de juguetes consiguió expandirse durante diferentes generaciones y convertirse en una propiedad con series animadas, productos de colección, accesorios y múltiples líneas de merchandising. Esa continuidad ha permitido que ejemplares pertenecientes a distintas épocas sigan despertando interés entre coleccionistas que buscan recuperar piezas de su infancia o completar determinadas generaciones de la marca.
En una colección de esta magnitud, encontrar nuevos ejemplares también implica enfrentarse a una dificultad creciente: mientras mayor es el número de piezas reunidas, más complicado resulta localizar aquellas que todavía faltan. Los modelos menos comunes pueden requerir búsquedas internacionales y, en algunos casos, representar un gasto considerable. Esta situación se suma al problema del almacenamiento, que ya obligó a destinar espacios específicos fuera de la habitación utilizada para exhibir y conservar parte de los juguetes.

Pese a estas dificultades, el récord no parece marcar el final de la colección. Worby pretende continuar incorporando nuevos artículos, por lo que las 4.550 piezas contabilizadas por Guinness World Records podrían no ser una cifra definitiva. La búsqueda de ejemplares antiguos, variantes y nuevos productos mantiene abierto el proceso de expansión de una colección que comenzó como una afición vinculada a los juguetes de su infancia.
El reconocimiento oficial convierte así una colección privada construida durante tres décadas en un nuevo registro mundial para My Little Pony. Con 4.550 artículos reunidos y un espacio de almacenamiento que continúa creciendo, la recopilación de Miranda Worby representa actualmente la mayor colección de memorabilia de la franquicia reconocida por Guinness World Records, demostrando hasta qué punto una propiedad nacida como una línea de juguetes puede convertirse, con el paso del tiempo, en un objeto de coleccionismo capaz de movilizar a varias generaciones de aficionados.