
Agosto de 2026.- Nuestro país está en plena transición ecológica en materia turística. El escenario real de la actividad turística en Chile genera 13.293.649 toneladas de CO₂ equivalente al año. Una cifra que representa el 11,8% de las emisiones totales del país.
La modernización de la industria para reducir sus impactos negativos y aumentar los positivos es un tema país que no recae exclusivamente en los gobiernos. Las distintas empresas que integran el motor del turismo en Chile -desde su experiencia– también han desarrollado iniciativas para elevar los estándares ambientales en la cadena de valor.
Es decir, las agencias de viaje, los proveedores de distintos servicios al pasajero, y sobre todo, los operadores de turismo mayorista han tomado un rol fundamental en la adaptación de la industria a un estándar más amigable con las culturas locales y los residentes de los destinos donde operan.
Entre ellas, destaca Panam. Una compañía chilena de turismo mayorista con más de 35 años de trayectoria impulsando la economía del país, a través de la gestión de destinos y experiencias para sus pasajeros.
Funciona como un motor dentro de la industria que es capaz de conectar toda la logística de las aerolíneas, las cadenas de alojamiento, los transportistas y los guías locales, para crear los paquetes de viajes certificados que llegan a las agencias minoristas de todo el mundo.
Su alcance en todas las áreas, son parte del valor que la compañía aprovecha; y con su conocimiento ha generado un modelo donde la gestión ambiental de todo el proceso se mide con visión científica. Es más, Panam es una empresa pionera en medir la huella de carbono de toda su operación y socios turísticos.
¿Sabías que en un viaje el transporte representa el 43% de las emisiones y el alojamiento el 32%?
«Como compañía tenemos una estrategia de sustentabilidad con acciones concretas, este año firmamos la Declaración de Glasgow sobre la Acción Climática en el Turismo —que nos compromete a reducir a la mitad nuestras emisiones hacia 2030— y medimos anualmente nuestra huella de carbono. Todo este proceso lo hemos construido desde 2024 con el acompañamiento de Cuidadores de Destinos”, cuenta Jessica Góngora, gerente de Gestión de Panam.
Pero eso no es todo. “Somos el primer y único operador turístico mayorista en Chile que cuenta con el Certificado de Cuantificación de Huella de Carbono del programa HuellaChile del Ministerio del Medio Ambiente”, destaca la ejecutiva.
Esta apuesta por la evidencia científica cobra relevancia ante las nuevas regulaciones globales contra el greenwashing.
Por ejemplo, la Directiva de Empoderamiento del Consumidor de la Unión Europea (UE 2024/825), desde septiembre de 2026, comenzará a promover que toda afirmación ambiental o de responsabilidad climática esté debidamente fundamentada con datos verificables.
Giras de estudio: Una nueva visión en los consumidores
Desde su área de negocio, Panam Giras, se han generado exitosos programas de Giras de Estudio para más de 200 establecimientos educacionales, transportando a cerca 5.000 alumnos cada año.
En este rol, ha desarrollado diversos levantamientos de datos para generar información relevante, y datos de interés, sobre los programas de estudio y los intereses de sus contratantes.
La encuesta de “Prioridades en los Programas Turísticos Estudiantiles”, aplicada por Panam a más de 50 grupos de apoderados, docentes y encargados escolares; visibilizó el alcance que tiene la sustentabilidad a la hora de optar por un servicio de viajes.
La seguridad en el viaje encabeza las prioridades iniciales (96%); mientras que un 59% de los apoderados reconoció que nunca se había fijado previamente en las prácticas ambientales de las agencias.
En el mismo ámbito, un 71% afirmó que ante dos empresas iguales en precio, elegiría a la que demuestra sustentabilidad con hecho; y el 90% de las familias aprueba o está abierta a que las giras incluyan actividades de cuidado ambiental o social.
Sobre estas actividades verdes, la alternativa más valorada por lejos es incorporar una visita a una reserva natural o centro de rescate de fauna (76%), seguida de compartir una jornada con una comunidad local (39%) y realizar acciones de limpieza en senderos o playas (37%).
Entre los cambios de tendencias, las familias solicitan explícitamente desplazar el foco exclusivo en fiestas nocturnas por panoramas que promuevan la conexión real con el entorno y la comunidad local.
El 45% de los clientes prefiere que las acciones sostenibles se distribuyan como pequeñas iniciativas a lo largo de todo el viaje, en lugar de concentrarse en un bloque aislado.
Finalmente el 43% señala que el costo de estas actividades debe estar integrado en la tarifa general del programa para evitar cobros adicionales.