La industria del entretenimiento y la cultura pop se despiden de una de sus figuras más influyentes. Roger Sweet, el visionario diseñador de juguetes responsable de crear a He-Man y dar forma a la icónica franquicia de «Amos del Universo» (Masters of the Universe) en la década de 1980, falleció a los 91 años.
Su esposa, Marlene, confirmó que Sweet murió pacíficamente en su centro de cuidados durante la mañana de este martes, tras una ardua batalla contra la demencia y complicaciones derivadas de un deterioro general en su salud.
Durante su prolífica etapa en Mattel en los años 70 y 80, Sweet fue el artífice detrás del desarrollo de He-Man. Tras proponer múltiples conceptos de figuras de acción de gran musculatura, su visión evolucionó hasta convertirse en el legendario héroe portador de la espada mágica. Sus diseños no solo impulsaron una exitosa línea de juguetes, sino que sentaron las bases para la aclamada serie animada que definió a toda una generación.
En los últimos meses, el estado de salud de Sweet se había agravado considerablemente tras sufrir una fuerte caída que le provocó dos hemorragias cerebrales. Debido a los altos costos de su tratamiento en un centro de cuidado de la memoria —que superaban los 10.000 dólares mensuales—, su esposa inició una campaña de recaudación de fondos.
La respuesta del público evidenció el impacto histórico de su obra: la recaudación superó con creces su meta original de 50.000 dólares, alcanzando casi 94.000 dólares gracias a las donaciones de fanáticos nostálgicos e incluso un aporte de 5.000 dólares de la propia Fundación Mattel.
La partida de Sweet ocurre a las puertas de un nuevo renacer para su creación, con una película de acción real producida por Amazon MGM Studios y Mattel que llegará a los cines este verano. Según relató su viuda, actualmente busca contactar a los productores del filme con la esperanza de que la cinta incluya una dedicatoria en su memoria.
Hoy, el Castillo de Grayskull baja sus estandartes, pero el legado de Roger Sweet perdurará cada vez que alguien, en cualquier parte del mundo, levante una espada y grite: «¡Yo tengo el poder!».
