Santiago no solo fue la última parada de la gira sudamericana de GACKT; fue el escenario donde una canción histórica volvió a latir con una intensidad inesperada. A través de su cuenta en X, el baterista HIDEHIRO compartió una reflexión íntima sobre lo que significó interpretar “Au Revoir” de MALICE MIZER en Chile, revelando un proceso marcado por dudas, disciplina y una confianza que se construyó golpe a golpe.
La inclusión del tema en el repertorio sorprendió incluso a los propios músicos. Según relató, GACKT le advirtió desde el inicio: “Esta canción depende de la batería de HIDEHIRO”. Lo que parecía un desafío técnico terminó convirtiéndose en una prueba emocional. El baterista confesó que, pese a intentarlo repetidamente, no lograba capturar la visión ni los delicados matices que exige la pieza. Hubo ensayos que debieron detenerse por su ejecución.
Lejos de la frustración, GACKT asumió el rol de mentor. Se sentó frente a la batería electrónica y le enseñó cada detalle, incluso recordando cómo había trabajado esos recursos con Kami en el pasado. La profundidad de las indicaciones y la obsesiva atención a las frases rítmicas reforzaron en HIDEHIRO la certeza de que la batería es el corazón de “Au Revoir”.
Sin embargo, al finalizar el período de ensayos en Japón, la canción quedó fuera del setlist. “Esta vez no la tocaremos”, le dijeron. La decepción fue inevitable, pero no bajó los brazos: siguió practicando con la convicción de que tendría otra oportunidad.
Esa oportunidad llegó en Santiago de Chile. Ya en el recinto, un miembro del staff le informó que finalmente interpretarían el tema. La noticia lo dejó en shock. Entre nervios y determinación, sintió —según sus palabras— un mensaje silencioso de GACKT: era el momento de demostrarlo todo.
El resultado quedó registrado en el ensayo abierto y luego en el escenario. No fue casualidad, escribió HIDEHIRO, sino la convergencia de sentimientos preparados durante semanas. La emoción alcanzó su punto máximo cuando el público chileno coreó la letra en japonés con fuerza y precisión. “Este es el poder de la música”, afirmó, destacando cómo el arte trasciende idiomas, fronteras y culturas.
Para HIDEHIRO, lo ocurrido en Chile no fue solo una interpretación exitosa: fue una confirmación de confianza, trabajo en equipo y conexión con una audiencia que respondió con devoción. Un momento que, más que cerrar una gira, abrió un capítulo inolvidable en la historia compartida entre GACKT, YFCz y sus seguidores latinoamericanos.