La franquicia Dragon Ball celebró su 40.º aniversario con un anuncio que marca un momento clave para su continuidad animada. Durante el evento DB GENKIDAMATSURI, realizado en Japón como eje central de la conmemoración, se presentó un video especial que sirvió tanto como homenaje a la historia de la obra creada por Akira Toriyama como escenario para confirmar oficialmente la continuación del anime Dragon Ball Super, titulada Dragon Ball Super: La Patrulla Galáctica.
El video conmemorativo destacó de inmediato por su propuesta visual y su ambición técnica. Posteriormente, el animador Chikashi Kubota confirmó que participó en la producción como director de animación y animador clave, aportando detalles sobre el proceso creativo detrás de la pieza. Kubota explicó que el trabajo fue el resultado de la combinación entre la fortaleza de los storyboards y la dirección del director Naoki Miyahara, junto con el alto nivel técnico del equipo de CG, cuya labor fue esencial para articular el estilo visual del proyecto.
Según detalló el animador, la pieza fue realizada mediante una mezcla de técnicas de animación, descartando de forma categórica cualquier uso de inteligencia artificial. El video integra 3DCG, animación basada en el recorte y movimiento de ilustraciones originales, y animación tradicional dibujada a mano, en un enfoque que busca respetar la identidad gráfica clásica de Dragon Ball mientras se incorporan recursos contemporáneos. Esta aclaración respondió a las especulaciones surgidas tras su estreno y subrayó el carácter artesanal del trabajo realizado.
Más allá de su valor conmemorativo, el video cumplió una función estratégica al revelar Dragon Ball Super: La Patrulla Galáctica, serie que continuará la historia del anime tras los acontecimientos del Torneo del Poder. La nueva producción adaptará por primera vez en televisión los arcos posteriores del manga, ampliando el universo narrativo hacia una escala intergaláctica y consolidando una nueva etapa para la franquicia.
Con este anuncio, el 40.º aniversario de Dragon Ball se posiciona no solo como una celebración de su legado, sino como una reafirmación de su vigencia. Cuatro décadas después de su debut, la serie continúa evolucionando, apostando por nuevas historias y por una producción animada que combina experiencia, técnica y proyección a futuro.