
Nintendo prepara el que posiblemente sea el regreso más ambicioso de Donkey Kong en décadas. Donkey Kong Bananza, título exclusivo de Nintendo Switch 2, llegará el 17 de julio de 2025, marcando el retorno del icónico simio al género de aventuras en 3D, luego de más de 25 años sin un juego del estilo tras Donkey Kong 64. Esta nueva entrega no solo busca reinventar el legado de la saga, sino también consolidar el poder técnico de la nueva consola mediante un despliegue innovador centrado en la destrucción dinámica de entornos gracias al uso de tecnología voxel.
El desarrollo del proyecto comenzó originalmente en la primera Nintendo Switch. Sin embargo, a medida que se afinaron los conceptos técnicos y narrativos, el equipo comprendió que la secuela de la consola sería la plataforma ideal para plasmar con fidelidad su visión. Fue el productor Yoshiaki Koizumi quien impulsó internamente la idea de hacer un Donkey Kong tridimensional, delegando la tarea al equipo de Nintendo EPD bajo la dirección de Kenta Motokura (Super Mario Odyssey, Jungle Beat) y Kazuya Takahashi, una nueva incorporación a Nintendo con experiencia en títulos como Final Fantasy XV y Sonic Adventure 2.
Uno de los aspectos más destacados del juego es su tecnología basada en voxels, lo que permite que los escenarios no solo sean interactivos, sino también completamente destructibles. Esta destrucción no es un añadido visual sino un componente central del gameplay: Donkey Kong podrá abrirse paso literalmente entre rocas, árboles y estructuras, afectando directamente su movilidad y estrategia en cada nivel. Esta apuesta técnica posiciona a Bananza como un salto generacional no solo para la franquicia, sino también para los estándares de diseño de Nintendo.
En cuanto al diseño jugable, el equipo ha sido cuidadoso en equilibrar innovación con elementos clásicos. Regresan los barriles cañón, los carritos de mina y personajes queridos como Rambi, el rinoceronte compañero del protagonista. La mención a “compañeros animales” en plural ha despertado especulación sobre posibles apariciones de otros íconos como Squawks o Enguarde, aunque no ha habido confirmación oficial. Lo esencial para los desarrolladores era que cada mecánica rescatada del pasado tuviera una justificación funcional dentro del nuevo sistema basado en físicas voxel, evitando la nostalgia vacía y optando por una integración natural.

Uno de los aspectos más comentados en medios especializados ha sido la incorporación de Pauline como acompañante de Donkey Kong, esta vez presentada como una adolescente de 13 años. Este giro argumental no solo reinterpreta a un personaje clásico, sino que cumple una doble función: actuar como narradora de la historia y servir como nexo emocional entre nuevos jugadores y veteranos. La edad del personaje, según declaró Takahashi, no es aleatoria; es un misterio que los jugadores deberán resolver a lo largo del juego. Pauline, además, está conectada con otro eje mecánico central: las Bananza Transformations, activadas mediante la sustancia ficticia Bananergy, derivada del mineral Banandium. Este sistema de transformaciones se integra profundamente en la narrativa, vinculada a los experimentos de una corporación llamada VoidCo, cuyos objetivos parecen involucrar la energía del planeta y la evolución del propio Donkey Kong.
En el terreno narrativo, los desarrolladores han dejado en claro que esta entrega será más densa en lore que cualquier título anterior de la serie. Aunque Nintendo ha evitado siempre formalizar una línea temporal para Donkey Kong, Bananza podría abrir la puerta a una construcción más cohesionada del universo. La presencia de Cranky Kong fue confirmada por el propio Motokura, quien declaró que su inclusión era una prioridad personal. Por su parte, Diddy Kong también aparecerá, aunque en un rol secundario. Aun así, Takahashi insinuó que el personaje podría tener un futuro más prominente, sugiriendo planes a largo plazo para expandir la saga más allá de esta entrega.

Donkey Kong Bananza no es simplemente una secuela más. Representa una reinvención técnica y narrativa, impulsada por una combinación de talento veterano y nuevos creativos dentro de Nintendo. Su lanzamiento está previsto para el 17 de julio, con un valor comercial inicial de 69,99 USD, y ya figura como uno de los títulos insignia de la transición hacia Switch 2. Para Nintendo, este juego no solo es el regreso de Donkey Kong: es una declaración de intenciones frente a una industria donde los sandbox tridimensionales exigen nuevas formas de interacción, destrucción y narrativa. Y para los jugadores, es el regreso del rey… pero con nuevas armas, nuevos aliados, y una selva completamente distinta por conquistar.