
La franquicia Kamen Rider da un paso sin precedentes con el anuncio y próximo estreno de Kamen Rider Zeztz, una nueva serie tokusatsu que será emitida en simultáneo en varios países fuera de Japón. El movimiento de Toei representa una transformación estructural en la manera en que se conciben y distribuyen sus contenidos. A pesar del despliegue internacional, Latinoamérica ha sido nuevamente excluida de los territorios confirmados para esta emisión global.
El primer avance de Zeztz, publicado en canales oficiales, confirmó no solo su estreno en Japón a través de TV Asahi, sino también su emisión en Estados Unidos, Canadá, Corea del Sur, Tailandia, Taiwán, Hong Kong, Vietnam y los países del Medio Oriente y Norte de África. Es la primera vez que una serie de Kamen Rider es producida desde su origen con una estrategia de distribución internacional abierta, sin depender de adaptaciones o intermediarios extranjeros.
El tráiler, narrado en inglés y con estética de acción cinematográfica global, marca un quiebre respecto a las producciones anteriores. El diseño del personaje principal combina elementos del tokusatsu tradicional con influencias del cómic norteamericano contemporáneo. La dirección creativa responde a una intención explícita de posicionar la marca Kamen Rider en el escenario audiovisual global, compitiendo directamente con superhéroes de Occidente.
Esta nueva etapa contrasta con los intentos anteriores de internacionalización de la franquicia, los cuales estuvieron históricamente mediados por empresas como Saban Entertainment. Durante la década de 1990, Saban adaptó varios títulos japoneses bajo un modelo de “localización total”, con cambios radicales en guion, casting y estética, como ocurrió con Power Rangers. Esa lógica se prolongó por años, incluso después de la compra de la franquicia por parte de Hasbro. Sin embargo, hoy ese modelo ha quedado obsoleto.
El anuncio de Zeztz sin vínculos con Saban o Hasbro, y sin necesidad de una versión occidentalizada, demuestra que Toei ha superado esa etapa. Las compañías norteamericanas que durante décadas actuaron como filtros entre Asia y Occidente han quedado fuera del nuevo esquema. Hasbro, que hasta hace poco intentó revitalizar Power Rangers con una combinación de nostalgia y relanzamientos, hoy carece de un rol claro en la escena tokusatsu. La relevancia que alguna vez tuvo Saban ha desaparecido completamente.
En este nuevo escenario, Latinoamérica continúa siendo una región sin presencia formal en el despliegue internacional de Kamen Rider Zeztz. No hay acuerdos confirmados de distribución, ni señales desde Toei ni desde empresas con historial en la región, como la brasileña Sato Company. Aunque Sato ha distribuido series anteriores como Zero-One, Build y Black RX, no ha emitido declaraciones respecto a la nueva producción.
La exclusión de Latinoamérica no solo deja a millones de fanáticos sin acceso oficial a la serie, sino que además refleja la falta de infraestructura de distribución directa en la región. Mientras mercados como Estados Unidos y Asia cuentan con acuerdos de emisión simultánea, el acceso latinoamericano sigue dependiendo de negociaciones tardías o iniciativas privadas. El caso más reciente fue Kamen Rider Build, que llegó a plataformas de la región gracias a campañas impulsadas por comunidades de fans, sin respaldo institucional inicial.
Frente a este panorama, la presencia de Zeztz en América Latina dependerá exclusivamente de decisiones empresariales ajenas a Toei. La posibilidad de que Sato u otra distribuidora adquiera los derechos está abierta, pero su materialización requiere no solo voluntad comercial, sino también una señal clara desde la comunidad de seguidores.
Kamen Rider Zeztz representa el punto de inflexión que Toei venía preparando desde hace años: un tokusatsu producido con estándares internacionales, narrado sin intermediarios, y emitido globalmente con voz propia. En ese camino, los viejos modelos de adaptación quedaron atrás. Saban está extinta. Hasbro, irrelevante. Y Latinoamérica, aunque con una base de fans consolidada, aún debe esperar su lugar en esta nueva era.